Parecía que el equipo de Pau Quesada se llevaba los tres puntos en casa con un gol solitario de Linda Caicedo, pero el DUX Logroño daría el golpe y le rascó el empate a la merengues al 90+11′.
Cuatro fechas para el final.
Por la jornada 26 de la Liga F, el Real Madrid Femenino de Pau Quesada recibió al DUX Logroño con un objetivo claro: asegurar su presencia en la próxima edición de la UEFA Women’s Champions League en la segunda casilla del torneo doméstico.
El contexto ya miraba hacia la próxima temporada. Nombres importantes como Misa Rodríguez y Teresa Abelleira parecían tener un pie fuera del club.
Ante este escenario, Quesada movió piezas. Tras casi seis meses de ausencia, Merle Frohms regresó a la titularidad para defender la portería madridista.
Linda forma de empezar
No se guardó nada el Madrid. Apenas primeros segundos del encuentro y ya había pronóstico de tormenta en la zaga defensiva del Logroño. ¿Su nombre? Linda Caicedo.
Apenas cuatro minutos le bastaron a la colombiana para causar destrozos en la portería de María Miralles. Gran pared con Alba Redondo y Linda puede definir a placer y rasante.
Festejo en el Di Stéfano gracias a la que para muchos, es la mejor jugadora de la temporada en el equipo de Pau Quesada.
Tras el tanto, el juego apagó esa efusividad sobre el último cuarto de la visita, pero el peligro de los balones al espacio era latente para las dirigidas por David Hernandez. Pero se iría apagando.
Cómodas muy temprano
El dominio y posesión eran claramente del local, pero poco a poco, parecía irse apagando en intensidad.
La embestida inicial de las merengues hacía pensar en un partido abierto y con goles. No obstante, el juego se fue concentrando sobre la mitad del campo.
El Logroño ajustó líneas y se mostró más compacto entre el mediocampo y la defensa. Ante este escenario, el equipo de Pau Quesada mantuvo el control del ritmo, pero no lograba traducirlo en ocasiones claras ya siendo media hora de juego.
Golpe duro para la casa
El reinicio llegó sin modificaciones para el Madrid de Pau Quesada, que salió en busca de tres puntos vitales en la clasificación general.
Sin embargo, no todo fue favorable pese al control del partido.
La vuelta no fue la esperada. Lotte Keukelaar tuvo que abandonar el campo tras apenas diez minutos del segundo tiempo, al requerir asistencia médica. La jugadora neerlandesa salió visiblemente afectada, acompañada por el cuerpo médico y entre los aplausos de la afición.
Falta de profundidad
Tras la lesión, Quesada movió el banquillo. Ingresaron Naomie Feller y Caroline Weir, esta última en lugar de Sara Däbritz.
Con el paso de los minutos, la posesión del conjunto blanco siguió siendo clara, como en la primera mitad. Sin embargo, volvió a faltar profundidad en el juego. El partido se desarrolló principalmente en el último tercio del campo, sin que el dominio se tradujera en ocasiones claras.
Control, pero falta de atrevimiento en busca del segundo tanto cuando el encuentro entraba en su recta final sin aires o esperanzas de progresar.
Ocurrió en Sevilla, y ahora en casa
La semana de los hinchas merengues no parece haber sido tan dura en mucho tiempo.
Tal cual el panorama agrio antes el Betis con el equipo masculino al que se le escaparon los tres puntos sobre el final, a las chicas de Pau Quesada terminarían pasandoles la misma factura.
Con el partido ya prácticamente cerrado y un añadido abultado de más de diez minutos, ocurrió lo impensado.
El Logroño que no había avisado peligro real en todo el encuentro aprovechó una desconcentración defensiva del Real y tras un centro de Rebeca Costa, Annelie Leitner sellaría el empate para la visita desatando la euforia en el banquillo de David Hernández enmudeciendo las gradas del Alfredo Di Stéfano.
Sin mucho más que contar, cerró un encuentro a deber del cuadro merengue quienes no pudieron capitalizar su dominio en el campo y terminarían sufriendo un crudo empate sobre el final.
Siguiente encuentro frente al Sevilla FC el 02 de mayo (18:30 horas).







