Los íntimos rescataron un punto valioso en casa gracias a un misil de Esteban Pavez. El tanto del chileno le permite a Alianza aún depender de sí mismo.
Medio pie en la gloria.
Alianza depende de Alianza. Frase corta y simple pero muy cierta para definir la gran campaña local de los de Pablo Guede que llegaron a esta fecha 14 con las fichas ganadoras a nada de concluir este Torneo Apertura.
Alianza contaba con gran parte de su plantel a excepción de Luis Advíncula, por suspensión, y Alan Cantero, pieza fundamental del ariete íntimo quien no pudo recuperarse de su lesión.
A pesar de ello, los de Pablo Guede gozaban de un presente superlativo con el ánimo y confianza de la plantilla por las nubes.
Adelante y al espacio
Pablo Guede tenía un plan definido.
Una de las principales debilidades de Sporting Cristal durante la temporada había sido la espalda de su defensa. Para ello, Eryc Castillo.
El delantero ecuatoriano fue el as bajo la manga del técnico argentino quien buscó siempre el pase entre líneas.
A pesar de ello, Miguel Araujo se mostró sólido durante el arranque del encuentro apagando toda alarma.
Una baja importante
Hoy fue Luis Advíncula, y ante Cienciano, será Mateo Antoni.
En medio del desarrollo de un encuentro de alto nivel de fricción, el joven central uruguayo terminó pagando los platos rotos a la orden de Augusto Menendez.
En una disputa aérea, el defensor de 23 años impacto con todo contra Juan Gonzáles valiendole la cartulina amarilla.
Con la tarjeta, Antoni quedó suspendido del siguiente duelo clave ante Cienciano en el Cusco.
Baja dura para Pablo Guede quien decidió sacar al zaguero en el entretiempo y evitarle la segunda cartulina en un duelo de alta intensidad.
Resistencia celeste
Con el paso de los minutos, Sporting Cristal logró asentarse mejor en defensa, pese al dominio territorial de Alianza Lima.
Los dirigidos por Zé Ricardo resistieron cada intento blanquiazul, despejando el peligro o forzando centros largos sin destino claro.
La ocasión más peligrosa llegó en los pies de Fernando Gaibor, tras un centro de Marco Huamán. Sin embargo, el remate del mediocampista terminó muy desviado y se perdió en las tribunas.
El primer tiempo cerró con intensidad y constantes transiciones, aunque con pocas ocasiones claras frente a las porterías. Tras ello, ambos equipos se marcharon a los vestuarios.
El ritmo no bajó pero…
Tras el reinicio, el aura picante y tensa de este clásico moderno estuvo en el aire.
La intensidad del ida y vuelta seguía siendo la constante del relato en el Alejandro Villanueva, pero la imprecisión en ambas escuadras ahogaba el grito de gol.
Luis Ramos y Gaspar Gentile no tuvieron la mejor de sus actuaciones, y es que donde Alianza producía, ambos jugadores nunca estuvieron en la sinfonía adecuada.
Doble cañón
Con la hora de juego sobre la mesa, Guede movió piezas en el tablero.
Carga intensa de pólvora. Paolo Guerrero y Federico Girotti, fueron los llamados a romper el cero en arco rimense.
Los cambios no sólo fueron en nombres, sino en una dinámica que pasó de pisar área de Cristal, al lanzamiento de centros aprovechando el juego áreo de ambos arietes blanquiazules.
El juego se tornaba intenso pero faltaba el gol a falta de media hora y añadido para su conclusión.
Baldazo de agua fría
Con 72 en el reloj, Cazonatti rompió el cero.
Tras un gran desborde de Maxloren Castro, el joven rimense centro al área chica de Alejandro Duarte donde Cazonatti se vistió de nueve y de un taconazo de lujo dió un golpe crudo en Matute.
Primer tanto del encuentro que amenazaba esa renta extra de puntos de Alianza en la cima de la tabla.
Con un cuarto de hora por delante, la búsqueda del empate y remontada en recinto aliancista, era obligación.
Desenlace de final abierto
Sobre la recta final del encuentro, Alianza continuaba apretando a Cristal contra su área, pero al límite, los de Zé Ricardo lograban mantener la ventaja.
La labor de Lutiger, Cristiano, Araujo y Sosa fue de aplaudir para evitar el tanto deseado por la plantilla e hinchas grones.
El paso de los minutos mostró un Cristal que sumó hombres y puso candado quitándole profundidad al juego de Alianza.
Le reventó el arco
Con apenas seis minutos en el reloj, las esperanzas de Alianza Lima parecían desvanecerse. Sin embargo, el chileno apareció para devolverle vida al encuentro.
Y lo hizo de la mejor manera posible: con su primer gol vestido de blanquiazul. Esteban Pavez recibió un pase simple, pero preciso, de Jesús Castillo, acomodó el balón como si preparara un tiro libre y sacó un potente disparo imposible para Diego Enríquez.
El cañonazo decretó el empate y desató la euforia en el Estadio Alejandro Villanueva.
Bien dicen que los empates en casa no suelen celebrarse. Sin embargo, la coyuntura y el valor de ese punto sobre sus perseguidores le dieron otro significado para Alianza Lima.
Sin mucho más por disputar en el cierre, el conjunto íntimo rescató un empate que terminó sabiendo a oro. Un punto valioso que mantiene viva la ilusión en la lucha por el campeonato.
Siguiente duelo frente Cienciano en el Cusco.
Crónica dedicada a quien me enseñó a creer hasta las últimas: Marisabel





