El Real Madrid cayó por la mínima frente al Getafe CF por la jornada 26 de La Liga EA Sports y se aleja de la cima del campeonato momentáneamente por cuatro puntos.
Cuando el deber llama. Ganar se ha vuelto una responsabilidad enorme en la casa blanca, el Real Madrid llega a esta jornada tras una dolorosa derrota sobre el final ante el Osasuna cediendo nuevamente la ventaja de un punto al FBC Barcelona.
Y no paran los problemas en Madrid. Seis son las bajas esta noche para el elenco de Álvaro Arbeloa en una temporada llena de tantas lesiones. La ya conocida lista de Éder Militão, Dani Ceballos, Jude Bellingham, Raúl Asencio, Kylian Mbappé, y recientemente, Eduardo Camavinga; era preocupante para el hincha merengue de cara a un nuevo duelo en casa.
Motor renovado
Ante las bajas, el as bajo la manga de Arbeloa era claro, el Castilla. En su debut en el once inicial, Thiago Pitarch se perfiló a complementar la medular merengue junto a Aurelién Tchouaméni tomando un rol creativo y lleno de expectativa tanto para él como para el hincha del Real.
Primeros minutos de alta ofensiva merengue. Menos de un cuarto de hora y el Real Madrid ya alarmaba la portería de David Soria que tuvo un mano a mano contra Vinicius tras una gran recuperación de Arda Güler; sin embargo, Soria se hizo grande pudiendo despejar increíblemente la ocasión clara. Los blancos se mostraron muy verticales desde el pitazo inicial.
Y el turco también quería protagonismo. Seguía corriendo el reloj y las piezas más potentes del Real eran Vinicius y Güler que también hacia de las suyas gracias a su gambeta quitándose las marcas getafenses y sacando un potente remate que Soria volvió a salvar.
Muchas ocasiones para el Real que se plantaba firme sobre los tres y el último cuarto del campo, pero el no concretarlas le salió caro.
Golpe inesperado
Ya llegando al final de la primera mitad con un Madrid dominante, el Getafe daría el golpe.
Sobre los 39 minutos, una serie de balones aéreos se repartían en la mitad de cancha madridista que terminarían en la cabeza de Arambarri que deja el balón suspendido que se encontró Martín Satriano quien sacó una volea potente remeciendo las redes de Thibaut Courtois y decretando el primero del encuentro. Golpe duro para un Real Madrid que le urgen los tres puntos.
El Getafe daba el golpe sobre la mesa ante un Real que dominaba el encuentro y la mayor cantidad de ocasiones. Con el final del primer tiempo, los viejos silbidos volvían a las gradas del Santiago Bernabéu con una afición claramente en descontento.
Algunos ajustes pero el Real no aceleraba
El reinicio no trajo cambios al esquema inicial de Arbeloa, ni en nombres ni en forma, con al expectativa creciente de cómo sacaría adelante el Real Madrid este partido luego de una gran racha en casa hasta el momento.
Los de José Bordalás por su parte, a su papel, bloque defensivo compacto y atrasado en busca de un error merengue para salir a la contra.
Ante ello, Arbeloa no esperó mucho con un rendimiento que no progresaba, acto seguido mandaría una lluvia de cambios sobre el verde siendo: Dean Huijsen por Alaba, Dani Carvajal por Trent, y la vuelta tras lesión de Rodrygo Goes por Thiago Pitarch que a pesar del resultado parcial, se mostró muy atrevido en el campo.
Pasada la hora de juego, el Real llegaba más pero sin claridad, con un Vinicius rodeado siempre entre tres jugadores del Getafe no era una noche fácil para el astro brasileño, además de los espacios muy estrechos en la muralla que edificó Bordalás.
Y no era el único descontento del Bernabéu con un Alejandro Muñiz Ruiz muy cuestionado en las faltas cobradas, en mayor grado, a favor de la visita. Las gradas alzaban la voz de protesta contra un colegiado muy cuestionado esta noche.
La desesperanza se apoderó del Bernabéu
Entrando en la recta final del encuentro, parecía que el desenlace no cambiaría ante la impotencia de no progresar en ataque y las pocas ocasiones que pudieron concretarse se perdían increiblemente como una combinación de cabeza a palo contrario de Rodrygo que se encontró Mastantuono (ingresado por Güler) y falló dolorosamente.
El hincha merengue, que gastaba la poca paciencia que le quedaba, empezaba a abandonar el recinto a poco del final, con la esperanza de anotar por los suelos.
Y el añadido sólo traería más desgracias. La impotencia y descontento del recién ingresado Franco Mastantuono derivó en una expulsión directa tras mostrarle su descontento de manera verbal a Muñiz.
Con una expulsión extra de Adrian Liso por pérdida de tiempo, el encuentro concluyó en una derrota cruda y de peso para el Real que se le empezaba a escapar La Liga ahora cuatro puntos por debajo de los blaugranas.
El Getafe dio el golpe después de 18 años en el Bernabéu tras aquella victoria también por 1 a 0 el 24 de febrero de 2008. Noche cruda para el madridismo.






