El Real Madrid cae 2 a 1 frente al Mallorca por la jornada 30 de La Liga EA Sports en su visita en Son Moix.
Ya lo anticipaba Álvaro Arbeloa en la rueda de prensa previa a la visita en Son Moix. Sólo nueve jornadas por delante en esta carrera por ese título de liga, el Real Madrid en busca de esos tres puntos de oro frente al Mallorca.
Sin embargo, el inicio del encuentro trajo cambios de consideración. Manuel Ángel como titular en sustitución de un amonestado Federico Valverde en el derbi madrileño, y la gran ausencia de Vinicius Jr. desde el pitazo inicial.
Al filo del primero
El primer tiempo invitaba al gol, pero no terminaba de llegar.
Una de las ocasiones más claras apareció en el minuto 22. Kylian Mbappé quedó mano a mano frente a los tres palos. Sin embargo, Leo Román se hizo gigante y evitó el 0-1 con una gran intervención.
Solo dos minutos después, se repitió la historia. Mismos protagonistas, mismo desenlace.
Mbappé volvía a generar peligro a la espalda de Pablo Maffeo y Martin Valjent. De nuevo se plantó solo ante el portero, pero Román respondió otra vez con una parada de mérito.
El Real Madrid presionaba constantemente. No obstante, el Mallorca resistía con intensidad y orden defensivo.
Golpe local
A veces, menos es más.
El Madrid dominaba la posesión, generaba peligro y acumulaba ocasiones. Sin embargo, la efectividad cayó del lado local.
Manu Morlanes fue el encargado de romper el empate. Su gol bastó para adelantar al Mallorca y superar a Andriy Lunin.
Cerca del descanso llegó la jugada decisiva. Pablo Maffeo firmó su primera asistencia del año. Morlanes aprovechó el pase, se deshizo de la marca de Eduardo Camavinga y marcó el 1-0, desatando la euforia en Son Moix.
Con ese único gol se llegó al descanso. Álvaro Arbeloa debía reaccionar. La derrota no era una opción, especialmente con La Liga aún en juego.
Golpes contra el muro
Arbeloa aún tenía fe. La segunda mitad no trajo modificaciones pese a que el partido exigía grandes nombres para darle vuelta.
Sin embargo, la fe no movío montañas. Los primeros minutos de la segunda mitad sólo mostraron un Mallorca que volvió más sólido al campo, y un Real Madrid que desentendía del balón en repetidas ocasiones.
Apenas diez minutos de juego le bastaron a Álvaro Arbeloa para mover el banquillo.
Arbeloa realizó un triple cambio con la entrada de Jude Bellingham, Vinicius Jr. y el regreso de Éder Militão. Se necesitaba de héroes con un resultado parcial que favorecía a los blaugranas en lo más alto de la tabla.
Aún así, el tiempo seguía pasando y el tanto no llegaba pasada ya la hora de juego.
Ansias por encima del orden
El reloj apretaba, y el Mallorca también.
Las individualidades tuvieron impacto con Vinicius más peligroso en las diagonales, pero el colectivo no lograba consolidarse en la mitad de campo frente al cuadro de Demichelis que continuaba creciendo.
El segundo tanto parecía más cercano que el empate.
Ya sobre la recta final del compromiso, el Real no concretaba un orden ofensivo en las transiciones defensa-ataque, hecho que constantemente terminaba cediendo la posesión al Mallorca, o en saques laterales que le valían al elenco local para volver a ordenar sus filas.
La pelota parada al servicio de Éder
Siempre es un recurso válido, siempre es bien recibido, tal cual la vuelta de un merengue al campo.
Después de 118 días tras esa dolorosa lesión. Éder Militao se alzó por los aires en área rival tras el córner de Trent Alexander-Arnold y mandó a guardar del esférico a las redes. Gol del zaguero brasileño en 88 minutos que le devolvía la fe al Real en su lucha por La Liga.
Sin embargo, Son Moix tendría un crudo desenlace.
Madrid al agua
Con un empate y las ansias por los aires, todo parecía escrito para que el Real Madrid rasque esa victoria con 5 de añadido por delante, sin embargo, Muriqi tendría otros planes.
El Pirata de Kosovo hizo caminar al Real por la plancha. Sobre los 91 minutos, un cañonazo de Muriqi ahogó las esperanzas para los de Arbeloa que veían como se escapaba La Liga.
Ante la mirada impotente de Lunin ante tal monumental cañonazo, el Son Moix estallaba en jubilo con un gol que no sólo significaba un golpe duro a los merengues, sino la salvación del Mallorca del fondo de la tabla.
Sin mucho más que contar, el Madrid sufrió un golpe durísimo frente a uno de los coleros del campeonato, a cuatro puntos de los blaugranas a la espera de su encuentro en el Metropolitano, y con la liga prácticamente en el bolsillo.
Resultado durísimo para los de Arbeloa con un encuentro frente a los bávaros en el horizonte.





