El Real Madrid se despide de la UEFA Champions League tras caer 4 a 3 (6-4 global) frente al Bayern Münich en el Allianz Arena. Los goles vinieron de Kylian Mbappé y un doblete de Arda Güler.
No es que te vayas, sino la manera.
Tras una ida que dejó un ambiente desesperanzador en Alemania, los de Arbeloa saldrían a dar ese último acto de amor al hincha madridista que se marchó con el corazón roto de la competición.
El inicio del encuentro requería de nombres a la altura del duelo. Siendo así, los blancos llevaron un once inicial estelar encabezado por Kylian Mbappé, Jude Bellingham, Vinicius Jr, y compañía.
Grandes abanderados para una última gran batalla.
Un duelo para la historia
El partido no esperó y dejó el gol más rápido en la historia de la competición.
Apenas 35 segundos bastaron para que Arda Güler sacudiera las redes del Bayern Munich. Un error grave en salida de Manuel Neuer dejó el balón a mitad de campo. El turco no dudó y, con un primer toque, dibujó una parábola perfecta que terminaría guardandose y decretando el primero.
La serie se igualaba. Los alemanes quedaron atónitos, pero el partido recién comenzaba.
El Bayern reaccionó rápido y aprovechó las debilidades del Real Madrid, especialmente en los saques de esquina en contra. Con apenas seis minutos en el reloj, el marcador volvió a inclinarse a favor del conjunto local en el Allianz Arena.
Tras un error en salida de Lunin, Pavlović no perdonó y de cabeza igualaba el marcador y retomaba ventaja en la serie, los bávaros saltaban de euforia y el Madrid nuevamente cuesta arriba.
La joya brilló
Quizá no fue suficiente para alcanzar las semifinales, pero la actuación de Arda Güler fue digna de museo.
Con apenas 21 años, el turco jugó con total confianza. Lo demostró con un espectacular tiro libre que se coló en el ángulo, imposible para Manuel Neuer y enmudenciendo el Allianz Arena nuevamente.
Partido notable de el 15 que esta vez no pudo llevarse la 16. Arda jugó con total autoridad en tierras alemanas, distribuyendo y conduciendo ante la marca constante de Pavlović y Joshua Kimmich.
Asedio bávaro
A pesar de la proeza del Madrid antes del descanso, el encuentro fue bastante sufrido.
Los de Vincent Kompany demostraron un juego vertical y sorpresivo tanto en las bandas como la frontal del área obligando a Lunin a intervenir en varias ocasiones. Sin embargo, uno de los cañones volvió a hacer daño al fortín merengue.
Tras una gran pantalla de Luis Diaz ante la marca de Militão, el balón quedó cómodo para Kane que con jerarquía la mandó a guardar a las redes de Andriy Lunin que nada pudo hacer ante el remate esquinado del goleador inglés.
Empate parcial a poco del descanso, pero el Real aún quería demostrar su grandeza.
Después de sus sequía en varios encuentros de Champions, volvió Kylian.
Tras una gran recuperación de Rüdiger, el balón quedó a los pies de Bellingham que mandaría un filtrado peligroso a los pies de Vinicius que ante la marca endeble de Stanišić, manda un pase al espacio que atacó el caballo francés.
Kylian ganó a la velocidad y definió abajo, preciso y certero ante Manuel Neuer. 3 a 2 en el marcador que dejó al Real Madrid con esperanzas de hacer historia nuevamente en la segunda mitad.
Intercambio de pólvora
Realmente pudo ser para cualquiera, hasta cierto punto.
El Bayern tomó gran partido de las ocasiones de gran peligro durante la segunda mitad. Una segunda parte que no era apta para los hinchas más cardíacos del Real Madrid, aunque tendrían sus respiros.
Bastantes fueron las ocasiones en que Michael Olise y Luis Díaz amenazaban con ponerse nuevamente adelante en la serie.
Tiros que coquetearon con la escuadra y remates rasos que pasaban muy cerca hacían temblar los tres palos de Lunin quien resistía con la escuadra merengue el empate global.
El Real no se quedó atrás obligando a Manuel Neuer a sacar del baúl sus míticas atajadas resguardando las redes bávaras. El siguiente tanto se podía ver en ambas porterías cual pendulo meciéndose de ida y vuelta.
Punto de quiebre
Dos faltas, dos amarillas y una expulsión.
La polémica marcó el partido y se extendió tras el pitido final. Slavko Vinčić mostró dos tarjetas amarillas a Eduardo Camavinga, lo que terminó en su expulsión.
El mediocampista vio la roja con menos de media hora en el campo, después de ingresar por Brahim Díaz.
La primera amonestación llegó tras un jalón a destiempo en una jugada cerca del área.
La segunda, por una falta leve en campo rival sobre Harry Kane. Esa acción fue suficiente para que el árbitro dictara sentencia.
El Madrid se quedó con diez jugadores a falta de pocos minutos para el final. El Bayern olió sangre y atacó sin piedad.
Efecto inmediato
Aprovechando ese espacio en la muralla merengue, Lucho no perdonó.
Tras una gran pared con taco incluido de Musiala, Luis Díaz no dudó y con un leve desvio de Militão, el balón alcanzó las redes del ucraniano luego de un gran remate de media distancia.
Empate parcial, pero victoria global del Bayern Münich con apenas cuatro de agregado por delante.
La esperanza abandonaba barco blanco.
Olise dió el tiro de gracia
Con un Real Madrid completamente volcado al ataque en busca de un milagro, el contragolpe bávaro destrozó corazones.
El trote veloz de Michael Olise ante la impotente mirada de Arbeloa y los suyos, fue un adelanto de un final desgarrador.
El francés se perfiló y con un tiro a la escuadra dió la estocada final al Real Madrid Club de Fútbol en esta UEFA Champions League.
Con dolor, se cerró la historia de los merengues en esta edición 25/26 de la Champions, eliminados tras una gran batalla frente a los alemanes.
Final de esta sección de la Liga de Campeones aquí en La Chalaca, al menos por ahora.





