Los momentos especiales de la vida están hechos para disfrutarse. No como emociones efímeras, sino como esos fragmentos que avanzan en cámara lenta y terminan por contentar el alma. Ver a Alianza Lima a casi nueve mil kilómetros de distancia es uno de ellos, sea cual sea el resultado.
En el recuerdo todavía estaba aquella hazaña del 2025, cuando Alianza supo plantarse ante nombres grandes Nacional de Paraguay, Boca Juniors, Deportes Iquique con el Pipo Gorosito al mando, pero esta ya era otra página.
Nueva noche, nuevo rival. Club Sportivo 2 de Mayo que se asomaba, por primera vez en su historia, al certamen continental, era la primera prueba de fuego para el equipo de Pablo Guede, obligado a abrirse camino desde la Fase 1 de la Copa Libertadores.
Apuesta arriesgada de Guede
El once de Alianza traía más de una sorpresa, incluso para quienes habían seguido de cerca la pretemporada. Piero Cari, el potrillo, apareció entre los titulares sin haber debutado aún en el año, así como Esteban Pavez, recién llegado desde Colo Colo, donde había disputado la Serie Río de la Plata. A Guede le bastó eso. Le vio algo y no dudó en vestirlo de blanquiazul.
La expectativa estaba del lado del hincha íntimo, que miraba al banquillo sabiendo que ahí también había partido. Paolo Guerrero, Alan Cantero, Eryc Castillo, Jairo Vélez: nombres que no arrancaban en este debut copero.
Sociedad argentina sin fortuna
El Gallo Norteño la estaba pasando mal con la dupla que mando Guede. Gaspar Gentile y Federico Girotti hacían de las suyas a las luces nocturnas en el Monumental Rio Parapiti. Los argentinos fueron el principal dolor de cabeza para la zaga central de 2 de Mayo, y es que en apenas dos minutos, Gentile se disparó al espacio por la banda y manda un gran centro raso hacia Girotti que no logra conectar y el balón se pasea muy cerca del arco de Angel Martínez.
Un Gaspar picante. El ex-Cienciano del Cusco continuaba haciendode las suyas con Girotti gracias un balón recuperado desde mitad de cancha por el “99” y desde afuera del área manda un remate con intenciones de meterse en la escuadra de los locales Martínez continuaba atento.
Primeros minutos de mucha verticalidad para Alianza, una cualidad de la que se venía comentado desde principios de año de los equipos tomados por Pablo Guede. Gustan ya de varias ocasiones de gran peligro.
A pesar de ello, Girotti tenía la polvora mojada. Nueva ocasión de peligro de los argentinos que ya empezaba a generar dudas en el cuadro de Eduardo Ledesma, Gentile arranca la diagonal frente a Pedro Sosa que la desvía a media altura, al corazón del área donde el “99” blanquiazul, la manda fuera, esta vez, apenas arriba del travesaño siendo 21 en el reloj. Minutos más tarde, Gentile se la falló solo frente al arco, tras una gran recuperación de Fernando Gaibor y Carbajal por la banda, ceden el esférico a Cari que remata pero Martínez rechaza dejando un rebote hacia Gentile que con todo el arco a disposición la mandaba por arriba. El colegiado dictó posición ilícita en lo que fue un increíble fallo de Gaspar.
Vizcarra bien parado
A pesar de la alta tasa de ocasiones blanquiazules, el equipo seguía sufriendo lo mismo que se vío en la Serie del Río de la Plata, las contras.
Cristian Carbajal y D’Alessandro Montenegro no la estaban pasando bien en las bandas con las sociedades que armaba Ruiz Díaz, 9 del elenco local, pero Vizcarra se hizo grande en ocasiones como el minuto 43. Tras una nueva combinación de Girotti y Gentile, el libreto cambio de protagonista, Pedro Delvalle tomó el balón por la banda con Montenegro muy adelantado mandando un centro raso para Ruiz Díaz que quedaba mano a mano con el guardameta boliviano que una vez más, se hizo gigantesco y apagó el incendio.
El primer tiempo concluyó con ocasiones para el 2 de Mayo, contrario a lo que quería Alianza, que generaba pero carecía de precisión y claridad para contabilizar el primero de la noche.
Reinicio precipitado
Sin modificaciones, Pablo Guede confiaba en sus once para sacar ventaja en la segunda mitad en esta ida de la Fase 1. Una confianza que por momentos se tornaba riesgosa.
Tal cual un sube y baja, había momentos en que tocaba sufrir. Como en el primer tiempo, los íntimos apretaron el acelerador buscando las espaldas de Pedro Sosa y compañía aprovechando la velocidad de Gaspar y el juego aéreo de Girotti, sin embargo, los pases filtrados, son apuestas, que a veces tocaba perder cediendo la posesión con un cuadro blanquiazul que muchas veces lo encontraban con las líneas adelantadas casi sobre la mitad del campo dejando abierta la expectativa de quien marcaría el primer tanto. Un Alianza atrevido o un 2 de Mayo oportunista, 55 en el reloj.
Para fortuna de Alianza Lima, la zaga central salió fresca en la segunda mitad con Mateo Antoni y Renzo Garcés atentos a todo balón raso o aéreo. La experiencia adquirida desde su llegada en 2024 y la sangre nueva de Antoni con 22 años habían edificado una muralla frente a Vizcarra.
La picardía se aplaudía, pero el gol exigía pólvora fresca. Con 59 en el reloj, Guede metió un triple cambio dandole paso a Eryc Castillo, Alan Cantero, y Jairo Vélez en sustitución de Piero Cari, Gaspar Gentile y Fernando Gaibor. Buena actuación de Gentile y Cari, pero se necesitaban goles.
Lluvia de cambios pero…
Cual felino acechando a su presa. Paolo Guerrero, el depredador, listo desde los 67 e ingresado a los 69 por Cristian Carbajal, el mensaje de Guede era claro: el empate no bastaba en esta ida como visitantes. El recambio táctico consistió en retrasar a Chavez para cubrir la posición de Carbajal, que salió lesionado.
No paso mucho en que el juego entro en una fase más estática y friccionada, por lo que el técnico argentino gastó su últimas dos fichas con Alessandro Burlamaqui buscando darle más movilidad a la pelota en la mitad y Jussepi Garcia de apenas 18 años, saldrían Esteban Pavez y Girotti que no pudo sumar.
A pesar de ello, el juego de los de La Victoria, en vez de progresar, parecía haber retrocedido, con un Alianza que no podía salir de la presión del cuadro paraguayo entrando ya en la recta final del compromiso.
Baldazo de agua fría
Monumental lo de Diego Acosta que mandó un misil inatajable para Vizcarra con 84 en el reloj. Dos de Mayo aprovechó que Alianza no reaccionaba y pisando área, Sergio Fretes que apenas hace un minuto había ingresado, la sacó de la congestión del área blanquiazul al descampado donde Acosta cargó y fusiló contra el boliviano, las redes se movieron ferozmente ante el desconcierto y desazón de Pablo Guede desde el banquillo.
Lejos de un acto de rebeldía, Alianza quedó desconcertado y sin profundidad tras el gol pese a tener los grandes nombres de su plantilla ahora en el campo. Los íntimos no lograban darle tramite al esférico pasando de los tres cuartos de cancha encontrandose con un sinfin de trincheras de los paraguayos que empezaron a manejar el partido a su antojo ya en tiempos de descuento cuando el cuarto árbitro indicaba siete de adición.
Y Alianza en vez de temporizar, apuró. Centros sin destino como el de Antoni al 96, que lejos de encontrar un destinatario, se fue para el saque de meta. La desazón del juego se vio plasmada en un Pablo Guede que se fue desencajado del campo, como aquel hombre que apuesta y lo pierde todo.
Tiempo cumplido y los paraguayos consiguieron un triunfo histórico en su debut en la Libertadores. Ahora Alianza con el campo inclinado, deberá superar la mínima diferencia en el global en la vuelta en el Alejandro Villanueva este 11 de febrero (7:30 p.m. hora peruana / 12 de febrero 1:30 a.m. hora española).







