Alianza llegó herido al marcador, pero nunca al orgullo. Alianza Lima en busca de revertir el 1 a 0 que sufrió tardíamente en Paraguay ante el 2 de Mayo por el pase a la Fase 2 de la Copa Libertadores, pero esta vez, en casa de los íntimos, Matute.
A pesar del ambiente, la localía, y el optimismo de los blanquiazules, el partido fue únicamente guiado por la fe, encontrando un amargo desenlace.
Tensión latente
El técnico argentino no se guardó nada y mandó nombres de peso a comparación del partido de ida. Paolo Guerrero, Eryc Castillo, Luis Advíncula, y Jairo Vélez las novedades a comparación del arranque en Paraguay, en busca de la remontada en el global. Federico Girotti y Gaspar Gentile se metieron también en el once en busca de saldar esa cuenta pendiente frente a los paraguayos.
Ambos equipos interpretando bien sus papeles. Alianza se mostraba ofensivo los primeros minutos arrinconando a 2 de Mayo en el último cuarto de cancha; los paraguayos por su parte, aprovechando las incursiones blanquiazules que adelantaban la zaga central por la mitad del campo quedando expuestos a contragolpes. La tensión se elevaba muy temprano en el Alejandro Villanueva.
Con veinte en el reloj, el ambiente del encuentro sólo elevaba la tensión. El cuadro de Eduardo Ledesma lejos de conservar ventaja amenazaba con el segundo tanto en el global, hecho que no llegaba a concretarse gracias a un Mateo Antoni agresivo y un Renzo Garces atento a las gambetas de los delanteros de la visita.
El grito se quedaba en la garganta
Alianza a lo suyo, pero enemigo de sus propias resoluciones. Paolo Guerrero fallaría un mano a mano en el que Pedro de Sosa, quien empezaba a ganar protagonismo en la visita, le incomoda y el depredador terminó mandando un remate desviado. Los íntimos lograban pisar borde y corazón de área pero las trincheras del 2 de Mayo obstaculizaban todo remate de los de La Victoria.
Sin embargo, el empuje de los íntimos rindió sus frutos. Con 35 minutos, el colegiado dicta pena máxima a favor de Alianza Lima tras un brazo extendido ante el centro de Luis Advíncula. Doce pasos, que esta vez, Eryc Castillo se preparaba para ejecutar.
Era el momento del empate; terminó siendo el del silencio. El ecuatoriano, dio un par de pasitos y remata a lo que Angel Martínez se estira y logra atajar el penalti, Castillo completamente resignado y Alianza con la frustración de tal ocasión desperdiciada para emparejar la serie. Las malas decisiones de Alianza han sido el principal enemigo para reclamar el primer tanto del encuentro.
Con el final del primer capítulo, el relato ya era crudo para Alianza: 2 de Mayo jugando a lo que quería y los blanquiazules cayendo en la desesperación por un gol que se escapaba más por decisiones propias que por mérito ajeno. Hubo más desespero que fútbol.
Reinicio malo
Para esta segunda mitad, Guede sabía que no había lugar para ser pacientes. Alan Cantero al campo de juego por un Girotti que no pudo acoplarse al sistema y nuevamente queda en deuda. Ledesma consciente del peligro que representó Eryc Castillo a pesar del fallo, saca del campo al marcador izquierdo, Víctor Davalos, al estar amonestado.
A pesar del nuevo elemento en la ofensiva grone, los primeros minutos de esta segunda mitad mostraron un Alianza muy alejado de sus raíces, optando por los balones largos y centros muy constantemente, alejado de aquel juego de toques que tanto le ha caracterizado.
El caos se apoderó del equipo de Guede. No parecía haber correciones, y Dos de Mayo continuaba generando pánico en la última línea de los blanquiazules y perdonando ocasiones claras de sentenciar el encuentro. Consciente de los problemas en la volante, Jairo Vélez se retiraba del terreno de juego por Fernando Gaibor, Kevin Quevedo también ingreso en lugar de Gaspar Gentile que quedó a deber nuevamente cuando se cumplía la hora del encuentro.
Del cielo al infierno
Con un tanto, no estético, pero si necesario. Con 63 minutos, Guerrero recibió de espaldas y descargó para Castillo que mando un centro al área que terminaba en rebote, y entonces apareció, no para lucir, sino para cumplir con sus colores. Luis Advíncula le rompió el arco a Martínez con un remate tosco, enérgico decretaba el empate en el global en Matute.
Alianza empezaba a retomar confianza sobre el terreno con el tanto, pero duraría poco por un error grosero.
Dos de Mayo se disparó a la contra nuevamente por la banda derecha y en un error que puede tildarse de infantil de Alejandro Duarte, impacta contra Elías Alfonso con el balón fuera de la disputa. Tras la revisión del VAR, el peor escenario posible para Alianza, penal a favor de Dos de Mayo, y lo ejecutaría Brahian Ayala quien sorpresivamente entro en sustitución del mismisimo Alfonso para ejecutar el disparo.
El disparo, potente y seco, de Ayala cayó como baldazo de agua fría en Matute. Nuevamente Alianza con el terreno inclinado para hacerse con el pase a la Fase 2. Producto de sus malas decisiones nuevamente.
Más fe que ideas
Entrando ya en la recta final del encuentro, el balón se disputaba más en terreno de Alianza Lima. Ante la falta de ideas en el colectivo, Guede mandaría sus últimos dos cambios con Piero Cari y Luis Ramos, saldrían Cristian Carbajal y Gianfranco Chávez, todo o nada para los blanquiazules en medio de una hinchada que empezaba a reclamar impotentemente a los suyos.
Distintos actores, mismo relato. Alianza no progresaba y era fácilmente cortado en tres cuartos del campo por los paraguayos, las ideas se acabaron completamente en los blanquiazules que ahora jugaban al ritmo del Dos de Mayo con el tiempo en contra optando por pelotazos fundamentados únicamente en la fe que Guerrero o Ramos ganen arriba.
Y Martínez continuaba siendo figura, sacando un balón esquinado producto de un centro que logró cabecear Luis Ramos. Cada ataque se vivía como boleto de lotería, pero Alianza no encontraba el premio, cuando el cuarto árbitro indicaba nueve minutos de descuento.
Un Alianza desordenado, sin ideas, impulsado únicamente por la fe, encontró su final en torneos internacionales muy prematuramente. No hubo hazaña esta vez, y Alianza se resigna este 2026 únicamente a disputar el torneo local.






